Sobre Jane Gallagher (...y II)

Ya hablé del cuerpo de Jane Gallagher, hoy le toca al alma...

36 imágenes a la deriva entre dobles sentidos, significados ocultos, promesas incumplidas...

 

¿Por qué estas fotografías y no otras? Pregunta de difícil respuesta. ¿Las mejores imágenes se consiguen conscientemente o dejándose llevar? ¿Sabemos lo que tenemos dentro y lo que queremos sacar?

 

“I’m still looking for my own Jane Gallagher” ha sido mi primer proyecto digno de ese nombre. Algo meditado profundamente y a lo largo de casi un año. La idea inicial fue sintetizar 30 años de vida para hablar de mí mismo. Pero pronto quedó patente que el proyecto casi tenía vida propia, que las fotos venían solas, o no venían. Desesperación, euforia...un largo camino cristalizado en el fotolibro que ya muchos tienen en su estantería. Ha llegado mucho más lejos de lo que podría haber imaginado.

 

¿Y de qué trata “I’m still looking for my own Jane Gallagher”? Es absurdo intentar establecer una dinámica a la hora de mirar e interpretar las imágenes que componen el libro. Barthes estableció con su studium y punctum los grados de implicación con la imagen observada, pautas que yo llevo más allá de la fotografía. Lo que para unos es anodino o carente de significado, para otros se vuelve vital, punzante. Aquí conecto con las teorías de equivalencia de Alfred Stieglitz o Minor White: lo que se fotografía se corresponde de una manera tremendamente íntima con experiencias y sensaciones vividas, raramente compartidas con la inmensa mayoría de observadores. La imagen es única, las reacciones infinitas.


No he desvelado mucho acerca de la historia narrada en“I’m still looking for my own Jane Gallagher”, y expuesto lo anterior, no creo que sea relevante.


"Lo mejor que el mundo tiene está en los muchos mundos que contiene”. Eduardo Galeano.


Pistas: hay reflejos de experiencias, buenas y malas. Una búsqueda, decepciones, esperanzas. No es un trabajo negativo, al menos no es la intención. Mi trabajo ha consistido en plantear una situación; ahora es tarea del observador resolverla.

 

Ninguna de las imágenes ha sido “provocada”, en el sentido de haber sido creada o escenificada. Creo firmemente que el juego, el desafío, de la fotografía está en dotarla  de un significado distinto al aparente, un nuevo significado intenso y personal. Asimismo, aunque no siempre aplicable, la fotografía viaja con nosotros desde mucho antes de darle forma. Cuando empecé a madurar la idea de “I’m still looking for my own Jane Gallagher”, mi tarea inicial fue establecer un conjunto de conceptos que trasladar a la imagen. Una vez interiorizados (o asumidos, reconocidos, si ya estaban dentro de mí), no había más que hacer que vivir y esperar a reconocer esa forma y momento adecuados. No hablo del “instante decisivo”, no me llama la atención Cartier-Bresson (no hay punctum, usando la teoría de Barthes). Hablo de saber que lo que estas viendo/experimentando es tu foto, eres tú mismo, tu reflejo, tu equivalente (otra vez Stieglitz).


Esto es, en esencia, I’m still looking for my own Jane Gallagher. ¿El título? Bueno, ya lo sabéis…me gusta Salinger. Y otra de esas cosas buenas de la vida es conectar con algo en el momento idóneo, cosa que me sucedió con “El guardián entre el centeno”.

 

Alguien dijo una vez que los mejores libros son aquellos en los que querrías ser el protagonista. ¿Cómo no querría ser yo como Holden Caulfield?

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